Así te conviertes en humano

Condénate primero a ti mismo,
aprende este arte,
y solo así juzga a tu enemigo
y vecino en el globo.

Primero aprende tú mismo
a no perdonar ni un solo error,
y hasta entonces grita a tu enemigo,
que él es el enemigo y sus pecados son graves.

No en el otro, sino en ti mismo, vence al enemigo,
y cuando tengas éxito,
ya no tendrás que hacerte tonto
y te convertirás en hombre.
(Bulat Okudzhava)

Pregunta: Este poema ruso aún se difunde por Internet, es decir, la gente siente que es relevante, ¿cómo te conviertes en un ser humano en el mundo tan difícil de hoy?

Respuesta: Es un problema. Es imposible sin la ayuda del Creador.

Puedes admitir tu bajeza, la bajeza de tu naturaleza, cualquier cosa. Pero si admites que se te dio desde arriba para su corrección y tiene que volver a la misma fuente, al Creador, que lo creó de esta forma grosera, egoísta, etc. y admites que necesitas corregirte, puede empezar a ayudarte de alguna manera.

¿De qué sirve lo que invoca Okudzhava? Vemos que la humanidad no puede hacerlo. Pues estamos dentro de los límites de nuestra naturaleza, podemos seguir diciendo muchas cosas. Sólo nos queda emborracharnos. ¿Qué más? drogas ¿Ves lo que está haciendo la humanidad? ¡Nada!

Pregunta: Entonces, ¿usted cree que aprender prácticamente el arte de “condenarse uno mismo primero” es difícil?

Respuesta: Creo que es imposible. Incluso creo que no debemos condenarnos, pues así fuimos creados. Si tropiezo con alguna contradicción interna: «¿Qué puedo hacer, fui creado peor que los animales?»

Los animales no actúan como nosotros. Estamos dispuestos a destruirlo todo, los animales no. El animal se come a otro porque es su fuente de alimento y nada más. Por eso, cuando destruye, en realidad no destruye al otro, se alimenta.

Es una actitud totalmente diferente a nuestra perspectiva de la vida, del otro y del mundo. Destruimos, no porque sea necesario para nuestra supervivencia, sino para estar por encima. Y a nuestro deseo nada lo limita.

Vemos que el mundo no avanza, no puede llegar a un estado mejor. Tenemos que estar peor y peor. Nuestro ego crece más y más y nadie ni nada puede ayudarnos, excepto tener conciencia de dónde viene.

Viene del Creador, específicamente para que entendamos por qué fuimos creados en una naturaleza tan terrible, egoísta e incorregible.

Pregunta: ¿Está diciendo una verdad muy amarga, sin embargo, la idea del Creador es que intentemos salir de esta naturaleza?

Respuesta: Cuando nos demos cuenta de que la naturaleza, es decir, el Creador, que es lo mismo, nos creó así, precisamente con un propósito y entendemos que somos tan viciosos y de todas maneras perdemos ¿qué podemos hacer si así somos?

Tenemos que aceptar que somos así y no podemos ser diferentes. Y todo el tiempo tenemos la gran oportunidad de volver a la misma fuente que desarrolla este mal en nosotros: “Yo creé el deseo egoísta. Creé el ego”. Debemos pedirle que nos dé la oportunidad de, al menos, limitar y ocupar de algún modo este mal.

Comentario: La última estrofa de Okudzhava dice: «No en otro, sino en ti mismo, vence al enemigo».

Mi respuesta: Pero no somos nosotros, nuevamente es el Creador, es la misma fuente.

Pregunta: Entonces ¿la victoria sobre el enemigo es ir al Creador?

Respuesta: Es una victoria sobre nosotros mismos, sobre nuestras propias limitaciones, para que acudamos a Él y le exijamos, siempre con urgencia que nos cambie. Para eso nos creó tan espeluznantes, terribles, egoístas y limitados, para que podamos entender que nuestro egoísmo no puede ser corregido ni cambiado de ninguna forma.

No necesitamos culparnos a nosotros mismos, no necesitamos culpar a los demás, y debemos admitir que somos peores que el resto del mundo, tanto de lo vegetal como de lo animal, de todo y debemos acudir hacia el Creador para que nos cambie.

Comentario: Y luego, como escribe Okudzhava: “Te convertirás en hombre”.

Mi respuesta: ¡Sí!

Pregunta: ¿Qué es “hombre”?

Respuesta: Hombre es el que quiere hacer el bien, como el Creador. Así veremos que el Creador creó el ego, lo creó para que vayamos a Él en busca de corrección.

La primera parte es la conciencia del ego. La segunda es un llamado al Creador para que nos dé fuerza para corregirlo y nos enseñe cómo hacerlo. Y proceder a este trabajo práctico sobre la corrección del egoísmo. Así, gradualmente, desde que eres opuesto al Creador, hasta hacerte similar a Él.

Esto es lo que se llama humano, esa es nuestra misión. Y lo que salga de él, será llamado hombre, Adam, de la palabra «Edomeh – similar».
[291281]
De Kabtv “Noticias con el Dr. Michael Laitman” 25/oct/21

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“¿Qué es el desarrollo humano?” (Quora)

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