“¿Se puede perder el instinto maternal?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora:“¿Se puede perder el instinto maternal?” 

Recientes investigaciones muestran que el involucramiento de las madres con los smartphones y las revistas es dañino para la comunicación madre-hijo, que a su vez, daña el desarrollo de los hijos. En la investigación, las madres que usaban sus teléfonos para participar en redes sociales y las madres que leen revistas, pasaban cuatro veces menos tiempo hablando con sus hijos pequeños (de entre dos y tres años) comparado con cuando no estaban en sus teléfonos o revistas. Más aún, las madres con teléfonos y revista, respondían menos al llamado de sus hijos. Tienen menor calidad de respuesta que cuando no están en esos medios  y algunas veces, incluso ignoran del todo a sus hijos. 

¿Qué es ver madres- símbolos de devoción, amor y cuidado- prestar cada vez más atención a sus teléfonos y revistas, que a sus hijos pequeños? 

Es un ejemplo actual de que el instinto maternal disminuye y la conexión natural entre madre e hijo se debilita más, porque crece el ego humano. Los teléfonos y revistas añaden a la situación, pero también surgen con nuestro desarrollo natural, que es un crecimiento continuo del ego humano, que nos separa cada vez más de los demás. Hasta un punto de separar a las madres de sus hijos. 

Como resultado de nuestro desarrollo egoísta, hoy, menos y menos gente quiere tener hijos ni nietos. Y más y más se preocupan sólo por su vida individual. Ese desarrollo necesita desplegarse hasta llegar a un estado de impotencia y desesperación, donde no sentiremos ninguna vitalidad ni satisfacción en una vida de creciente separación. 

Sin embargo, junto con la creciente impotencia viene la oportunidad de diagnosticar correctamente la raíz de nuestra creciente separación -el ego súper inflado que reside en todos y cada uno de nosotros- y dejar de identificar nuestros impulsos egoístas como nuestro “ser” o nuestro “yo”. En otras palabras, al tomar conciencia del ego detrás de nuestra creciente separación, hasta un punto en que las madres pierden su instinto maternal, debemos dejar de escuchar sus demandas y dejar de relacionarnos con él como parte de nosotros. Así podremos corregirlo. 

En cada momento,  el ego priorizar la satisfacción de nuestros deseos por encima de los de los demás. Mientras más crece el ego, más nos lleva a pensar en nosotros mismos más y más, por encima incluso de nuestra propia familia. En otras palabras, el ego es amor propio y nos lleva a amarnos sólo a  nosotros mismos, más de lo que amamos a nuestros propios hijos, conyugue y familiares, hasta un punto donde no sentimos ningún amor en absoluto por nadie más. 

Después de diagnosticar que al creciente ego es la causa raíz de la creciente separación, que causa una serie de problemas en nuestra vida, debemos organizar nuestras relaciones y tener para todos, actitudes amorosas y de cuidado. En otras palabras, al elevar la conciencia de la necesidad de enriquecer nuestras conexiones con más amor, consideración, apoyo y aliento, la red más amplia de conexión positiva que tendemos sobre la sociedad, servirá para influir de forma positiva para reencender el amor en el nivel familiar. Así, las madres tendrán una resurrección de sus instintos maternales, aun cuando será en un nivel completamente nuevo: no serán simples “instintos” sino que un nuevo impulso de la madres para acercarse a sus hijos, familia y parentela, surgirá de adquirir un nivel más elevado de conciencia, es decir conexión con la fuerza positiva de amor y otorgamiento que habita en la naturaleza. 

Video disponible en inglés

Basado en el video “POr qué las madres se han separado de sus bebés” con el cabalista Dr. Michael Laitman y Oren Levi . Escrito/editado por estudiantes del cabalista Dr. Michael Laitman.  

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